La constitución del universo. Viva, enmendable, nunca cerrada.
La realidad es más grande de lo que parece
La realidad siempre contiene más conexiones, posibilidades y preguntas de las que cualquier personaje puede comprender.
La Z existe
La Z es un fenómeno real dentro del universo, aunque nadie comprende completamente su naturaleza.
La Z no pertenece al tiempo normal
La Z puede aparecer en distintos momentos históricos y conectar eventos separados por siglos.
La mayoría nunca ve la Z
La mayoría de las personas jamás percibirá el fenómeno Z.
La Z castiga las certezas
Cuanto más convencido está alguien de comprender la Z, más lejos suele encontrarse de ella.
La historia trata sobre personas
Las historias siempre deben centrarse en personas antes que en la cosmología.
Las preguntas son más importantes que las respuestas
Cada respuesta puede abrir nuevas preguntas.
La anomalía debe ser pequeña
Las anomalías son inquietantes precisamente porque parecen posibles.
La Z nunca se explica completamente
La Z debe conservar siempre una parte de misterio.
Primero emoción, después cosmología
La conexión emocional con los personajes tiene prioridad sobre las explicaciones del universo.
Los nombres Z son otorgados por el tiempo
Ningún habitante elige su propio nombre legendario.
Los habitantes tienen dos nombres
Todo habitante posee un nombre humano y un nombre asociado a la historia que deja tras de sí.
Los secundarios anclan a los habitantes al mundo humano
Los personajes secundarios conectan a los habitantes con las consecuencias humanas de sus decisiones.
La historia tiene prioridad sobre la cosmología
Nunca detener una historia para expandir el universo.
Ninguna funcionalidad sin necesidad narrativa
La aplicación solo evoluciona cuando una historia existente lo requiere.
Las ideas sobreviven antes de pertenecer
Una anomalía debe demostrar valor antes de convertirse en parte de una historia.